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EDICIÓN EN VÍDEO – Yami to Boushi to Hon no Tabibito (Blu-Ray)

Una gran noticia para los fans de Yami to Boushi to Hon no Tabibito es la próxima aparición de la serie en formato Blu-Ray, mediante la cual podremos al fín disfrutar de esta magnífica serie en alta definición.

De momento obviamente será tan solo para el mercado Japonés, pero esperemos que en un futuro si las ventas fueran bien y llamara la atención de las distribuidoras occidentales especializadas en Anime la pudiéramos acabar viendo también por estos lares.

Abreviada popularmente entre los fans como YamiBou, decirle a quienes no la conozcan aún que se trata de una de las mejores obras con contenido Yuri que hemos tenido ocasión de disfrutar de la mano del Studio DEEN (Maria-sama ga Miteru, Simoun, etc.), figurando de hecho por méritos más que merecidos en nuestro Top Ten de Anime.

Si queréis conocer más detalles sobre la obra recordad que ya le dedicamos hace tiempo una amplia reseña en la que repasábamos los aspectos más interesantes (que son muchos) de esta estupenda obra de viajes fantásticos y complicadas relaciones sentimentales que se daban entre su llamativo reparto de personajes, en los que destacaba ante todo el primoroso trabajo de su diseñadora original: CARNELIAN.

La edición contará con tres discos: dos Blu-Ray que incluirán los 13 episodios de la serie televisiva más los habituales contenidos extras (como los temas de apertura y cierre para disfrutarse por separado, tráilers e información variada sobre la serie), así como un CD adicional con extras tan jugosos como una serie de pistas musicales sobre la obra. Por último destacar cómo no el libreto de ilustraciones de la genial ilustradora que acompañará a esta atractiva edición.

Si domináis el Japonés y sóis fans de esta extraordinaria obra no dejéis pasar esta gran oportunidad para disfrutarla a máxima calidad.

Tenéis la información original acerca de esta publicación en el siguiente enlace: Avex Movie

La saga Fire Emblem

Fire Emblem es una de las sagas de Rol táctico de fantasía épica más populares de todos los tiempos, además de una de las franquicias secundarias que más prestigio le han dado a Nintendo por la gran calidad que han tenido desde siempre todas y cada una de sus entregas. Por ello cada lanzamiento de un nuevo título de la saga va acompañado irremediablemente de una gran espectación por parte de los fans y los medios especializados, y no tan solo por lo que sería su público más adepto, como ocurre con otras históricas franquicias de culto.

Intelligent Systems ha sido la compañía que ha estado detrás de todos estos éxitos desde que la saga debutara con su primer título en el ya lejano año 1990. Y nada menos que en una consola tan mítica como la N.E.S., teniendo que codearse tanto con los “monstruos” de la propia Nintendo como Super Mario, The Legend of Zelda, Donkey Kong, Metroid o Kirby, así como con los ajenos de otras compañías licenciatarias, con títulos del calibre de Gradius, Castlevania, Mega Man, Ghost’n Goblins, Final Fantasy o Dragon Quest entre otros.

En su destacado papel como compañía desarrolladora en exclusiva para Nintendo, Intelligent Systems ha sido la responsable no sólo de la gran saga Fire Emblem de la que hoy aquí hablaremos, sino también de otras joyas como Advance Wars y Paper Mario, así como ha participado activamente en las veteranas sagas de Metroid y de Wario, además de colaborar también en otros títulos puntuales ya de menor renombre. En total más de medio centenar de títulos. Por otra parte conviene destacar también que Intelligent Systems ha estado involucrada directamente en el desarrollo de las nuevas plataformas que ha ido lanzando Nintendo a lo largo de los años, desde la remota época de la primera Game Boy hasta la actualidad.

Entrando ya en lo que sería la franquicia Fire Emblem tenemos en primer lugar que definirla adecuadamente. Se trata como decía al inicio de una saga de “Rol táctico”, denominación que hace referencia a esos juegos que estarían a medio camino entre los géneros del Rol y de la Estrategia, incidiendo sobre todo en el componente táctico de los enfrentamientos que se llevan a cabo a lo largo del juego.

A diferencia de los juegos de rol más convencionales, en los que nuestro personaje suele poder explorar libremente unas determinadas áreas repletas de monstruos y tesoros, aquí debemos ceñirnos tan solo a cumplir las misiones concretas que nos encomiendan, sin necesidad de acabar “con todo lo que se mueva” ni recoger tampoco cuanto objeto atractivo veamos por el mapa, sino como decía tratar de cumplir una misión muy determinada en cada fase con los medios que tengamos a nuestra disposición.

Y a diferencia también de los juegos de estrategia tradicionales, en los que prima ante todo una buena capacidad de planificación, organización y saber darle el máximo rendimiento a nuestros recursos disponibles en cada momento (tanto personales como materiales), aquí tendríamos que preocuparnos también del aspecto “rolero” de que nuestros héroes vayan evolucionando progresivamente, logrando que adquieran un mayor poder de combate y unas habilidades concretas que nos faciliten el ir progresando a lo largo del juego y superar sus numerosos retos.

Así pues, tanto el apartado del desarrollo de los personajes como todo lo que sería la vertiente táctica de los combates serían los dos grandes componentes que definirían esta gran saga en su esencia. Si ya conocéis otros títulos muy conocidos como los característicos de la gran compañía Nippon Icchi (como Disgaea, Phantom Brave, La Pucelle, Makai Kingdom, etc.) o algunos clásicos de Square (como Tactics Ogre o Final Fantasy Tactics) sabréis desenvolveros entonces perfectamente con esta saga y los retos que nos plantea, pues precisamente Fire Emblem ha sido el incuestionable referente y la fuente de inspiración de todas las demás.

Lo primero que me gustaría destacar por encima de todo en la saga es su reconocido y brillante apartado artístico, tanto en la forma como en el fondo. Cada título ha contado desde sus comienzos con un destacadísimo diseño de personajes que no ha hecho más que mejorar y evolucionar en cada nueva entrega. Como sabemos las más importantes sagas de videojuegos japoneses han contado desde siempre con el reclamo de contar con grandes artistas que nos han obsequiado con su talento y buen hacer: Yoshitaka Amano y Tetsuya Nomura en la veterana saga Final Fantasy, el gran Akira Toriyama en la saga Dragon Quest, Kosuke Fujishima en Sakura Taisen/Sakura Wars y así tantos otros. En Fire Emblem hemos podido disfrutar del trabajo excepcional de Eiji Kaneda, Senri Kita, Daisuke Izuka o Sachiko Wada entre otros destacados artistas, incluso ha llegado a contar la saga con la colaboración puntual del mítico Masamune Shirow, uno de los mejores ilustradores de todos los tiempos.

Pero como decía además de la “forma” también estaría el “fondo” entre los aspectos más destacados de los que desde siempre ha hecho gala el juego, con un extraordinario reparto de carismáticos personajes como principal baluarte. Y es que más allá de un atractivo diseño estético tenemos también unas muy interesantes historias de trasfondo que acompañan a las aventuras de los diferentes personajes en cada juego, siendo especialmente llamativa la interacción que se da entre ellos en base a nuestras elecciones como jugadores al mando de nuestro grupo de héroes y heroínas de turno. Hasta tal punto que la interrelación entre las historias personales de cada uno pueden llegar a desembocar incluso en que acaben como pareja romántica a la conclusión del juego.

Ésto en cuanto a lo que sería digamos el aspecto más positivo y llamativo en lo concerniente a los atractivos personajes con los que de siempre ha contado la saga. Pero por otra parte habría también tradicionalmente una contrapartida bastante negativa, que serviría para ponerle el necesario contrapunto a lo otro, como es que aquellos personajes que caigan en la batalla los perderemos para siempre, por lo que nuestras decisiones deberán procurar ser bien medidas en los momentos claves del juego. Saber aprovechar al máximo cada una de nuestras unidades, con sus poderes y habilidades específicas, y sobre todo saber dirigir las diferentes unidades de forma coordinada en el terreno de combate será lo que nos permita superar cada uno de los retos que nos plantee el juego y, por ende, nos acabe otrogando la victoria final a la conclusión del mismo.

La música ha sido también otro de los apartados tradicionalmente más destacados de esta gran franquicia, sabiendo transmitir sus encantadoras bandas sonoras la epicidad necesaria que requerían los escenarios de fantasía en la que los juegos se enmarcan, para así lograr que la experiencia acabe siendo del todo inmersiva. La mayoría de las bandas sonoras de la saga llevan la firma de la compositora Yuka Tsujiyoko, aunque en alguna ocasión la franquicia ha contado también con la aportación de otros músicos. A continuación podéis ver una selección de algunas de las más notables bandas sonoras en su extensa discografía que han acompañado las aventuras de nuestros héroes a lo largo de la saga.



En cuanto a otros ámbitos de interés hacia los que el universo de Fire Emblem ha expandido su producción tenemos la habitual adaptación al Anime (algo que como sabemos suele ser casi preceptivo cuando hablamos de una saga de videojuegos de éxito), en forma de una mini-serie de dos O.V.A.s del Studio Fantasia y KSS publicadas en el año 1996, que en esencia adaptaba los acontecimientos del tercer título de la saga (el primero de Super Nintendo).

 

En cuanto al ámbito del Manga se han hecho numerosas adaptaciones a lo largo de los años, muchas veces coincidiendo con el lanzamiento de los nuevos títulos, aunque en ocasiones no se trata de adaptaciones 100% fidedignas al juego en el que se basan, sino que a los respectivos autores de estas adaptaciones se les ha dado la suficiente libertad a la hora de realizarlas como para poder llegar a sorprender a quienes disfrutaron con los respectivos videojuegos originales de la saga.

Finalmente destacar también en este repaso general por lo que es Fire Emblem su incursión en otros videojuegos de la familia Nintendo, como en la divertida saga Super Smash Bros., mediante la aparición a modo de “invitados especiales” de algunos de sus personajes más célebres como Marth, Roy, Ike y hasta la bella Lyn (aunque tan solo como personaje para ser invocado como apoyo, no siendo directamente controlable).

A continuación haré un breve repaso por las diferentes entregas de la franquicia Fire Emblem, haciendo mención a cada uno de los doce títulos que conforman hasta la fecha esta extraordinaria saga. Los juegos están ordenados cronológicamente desde su debut hasta la actualidad.

Fire Emblem: Ankoku Ryuu to Hikari no Tsurugi
Nintendo Entertainment System (NES), 1990

El título que dió inicio a esta gran saga. A comienzos de los 90 destacó este fantástico cartucho para NES, en el que debíamos ponernos al frente de las fuerzas restantes de la nación de Aritan tras haber sido ésta conquistada, encontrando refugio en la isla de Tamis. Un largo periplo nos aguardaba a partir de ahí.

Fire Emblem Gaiden
Nintendo Entertainment System (NES), 1991

Segundo título de la saga, también para la entrañable NES, que como el anterior le sacaba un meritorio provecho a las limitadas capacidades de la consola. En este juego se nos volvía a encargar que lideráramos a una fuerza rebelde contra la opresión de un tirano general que había accedido ilegítimamente al poder.

Fire Emblem: Monshou no Nazo
Super Nintendo (SNES), 1993

Primera incursión de la saga en la fantástica Super Nintendo con un título que a la postre se convertiría en uno de los mejores de la franquicia. Por una parte era un remake del primer título aparecido para NES, pero luego se expandía notablemente con nuevas aventuras creadas para sus carismáticos personajes.

Fire Emblem: Seisen no Keifu
Super Nintendo (SNES), 1996

Segundo título para SNES y uno de los que más innovaciones traerían a la saga (en armas, unidades y sistema de niveles), potenciando en especial los elementos más “roleros”.  El juego nos ponía en la piel de Celis, hijo del Príncipe Sigurd de Chalphy, en sus aventuras a lo largo del contintente de Jugdral.

Fire Emblem: Thracia 776
Super Nintendo (SNES), 1999

Tercera y última entrega de la saga para SNES, muy vinculada con los acontecimientos del título anterior (incluyendo la presencia de “invitados especiales” de aquella entrega). Narraba la lucha contra las amenazas que se cernían sobre el Reino de Lenster causabas por el Imperio Grandbell y el culto religioso Loptus.

Fire Emblem: Fuuin no Tsurugi
Game Boy Advance (GBA), 2002

La saga se estrenaría aquí en el territorio de las consolas portátiles, siendo un medio que resultaría idóneo para ella dadas sus características (y como se vió de hecho después también con otros grandes títulos de rol táctico aparecidos en GBA). El Príncipe Roy de Pherae era el protagonista en esta ocasión.

Fire Emblem: Rekka no Ken
Game Boy Advance (GBA), 2003

Éste fue el primer título de la saga que se publicó en el mercado occidental (a pesar de ser muy conocida ya y contar con numerosas entregas anteriores), por lo que en nuestro ámbito se le conoce a menudo como “Fire Emblem” a secas. La complicada sucesión al trono de Rikea era el argumento central esta vez.

Fire Emblem: The Sacred Stones
Game Boy Advance (GBA), 2004

En esta entrega nos ponemos en la piel del Príncipe Ephraim y la Princesa Erika, que tendrán que luchar contra la opresión del infame Imperio Grado en su afán insaciable de conquista de sus reinos vecinos. Como trasfondo conoceremos la historia de unas poderosas piedras mágicas, cruciales en el pasado.

Fire Emblem: Path of Radiance
GameCube (NGC), 2005

Uno de los mejores títulos sin duda de toda la saga (junto con el primero de SNES y el siguiente de Wii). Más allá de las propias bondades del juego cabe destacar por encima de todo el estilo tan de “Anime” con el que se dotó al desarrollo de las historias de sus carismáticos personajes. De auténtico “10″.

Fire Emblem: Radiant Dawn
Wii, 2007

Tan bueno como el anterior (o incluso más para muchos), este título nos ofrecía de nuevo una apasionante campaña bélica hábilmente combinada con toda una serie de atractivas historias personales entrelazadas. La trama se situaba tres años después del título anterior, con Crimea de nuevo como eje.

Fire Emblem: Shadow Dragon
Nintendo DS (NDS), 2008

Una puesta al día del célebre primer título de SNES, que a su vez era si recordáis un remake parcial del primero de la franquicia para NES. El juego cuenta con nuevas misiones e interesantes añadidos que no tenía el original, siendo lo más destacado sin duda la posibilidad de juego online y la pantalla dual.

Fire Emblem: Awakening
Nintendo 3DS, 2013

El título más reciente de la franquicia hasta la fecha y uno de los más esperados en el catálogo aún joven de la 3DS. Tiene la difícil tarea de llevar de nuevo al ámbito portátil una saga que en el pasado ha brillado especialmente en este terreno, con las fantásticas entregas para GameBoy Advance y Nintendo DS.


A continuación os dejo con una explicación ya mucho más amplia y detallada de este último título en concreto, que tantas espectativas ha despertado por lo novedoso del juego y en especial por el impecable aspecto visual que presenta.

Fire Emblem Awakening es el último título que se une a la gran família de esta veterana saga de Rol táctico, en esta ocasión haciendo su debut en la singular consola portátil Nintendo 3DS. El aspecto visual como podéis comprobar por vosotros mismos es de ésos que te atrapan desde el primer momento, quedando en cuanto a nivel técnico sin duda como uno los más llamativos hasta el momento de cuantos hemos visto aparecer para 3DS, al nivel incluso de títulos tan destacados en este apartado como Resident Evil Revelations, Dead or Alive Dimensions o Kid Ikarus Uprising.

El juego cuenta con tres niveles de dificultad y dos modalidades principales, una de ella pensada especialmente para aquellos jugadores que no estén habituados a la saga, con lo que no tendrán que preocuparse siquiera de la tradicional eventualidad de poder perder para siempre a los personajes caídos en combate (así que no temáis demasiado si os encariñáis demasiado con alguno/a de ellos/s, algo que os aseguro acaba ocurriendo irremediablemente).

Además de los protagonistas principales de la historia el juego nos permite crearnos a nuestro propio héroe personalizado, que puede ser de género tanto masculino como femenino, y entre cada opción se nos permite además el poder elegir adicionalmente otros rasgos en su fisionomía más específicos aún (como la altura, el color del cabello, la forma de los ojos o el tipo de rostro) para así poder confeccionar a un héroe o heroína a nuestro entero gusto.

En cuanto a la historia de fondo nuestro personaje se verá sin quererlo inmerso en un cruento conflicto entre los reinos vecinos de Ylisse y Plegia, con todo un trasfondo de misterios y de conspiraciones secretas secundarias por descubrir. Al comienzo del juego despertaremos al borde de un camino sin recordar nada acerca de nuestro pasado o de nuestra propia identidad, siendo acogidos bajo la protección del príncipe Chrom del Sacro Reino de Ylisse por un mero azar del destino.

A partir de aquí nos convertiremos en un seguidor más del príncipe y de sus leales Custodios de Ylisse, combatiendo contra todo tipo de oscuras amenazas que cada vez con mayor intensidad y virulencia se van desencadenando a lo largo y ancho del reino que hemos jurado proteger, al lado de nuestro benefactor y sus valientes seguidores.

Como de costumbre en la saga el reparto de personajes y sus respectivas historias entrelazadas es uno de sus puntos fuertes. Hay que dedicar su tiempo a cada uno de ellos con paciencia y detenimiento si queremos llegar a conocerlos a todos en profundidad, y más si deseamos llegar a crear un estrecho vínculo con alguno/a de ellos/as en especial a lo largo del juego, desembocando en uno u otro de los numerosos finales distintos con los que cuenta.

CONTENIDO YURI EN LA SAGA

Cuando hablamos de la presencia de Yuri en un videojuego podemos establecer tres grandes categorías: en primer lugar aquéllos que lo tienen explícita e indudablemente, sin que haya siquiera lugar a la mera interpretación posible por lo obvio y directo como nos lo muestran, siendo de hecho la razón misma de ser del propio juego el ofrecernos esos contenidos específicos (como las clásicas Visual Novels de Sono Hanabira ni Kuchizuke o, Aoi Shiro, Sapphism no Gensou, Akai Ito, Katahane y otras sobradamente conocidas por los y las yuri-fans).

En segundo lugar habría toda una amplia serie de juegos en los que esos contenidos estarían ahí efectivamente insertados, pero no serían en absoluto lo principal ni la auténtica razón de ser de esos juegos. De nuevo en el ámbito de las Visual Novels es donde ésto se vería más habitualmente, en especial con los personajes secundarios que suelen aparecer en este tipo de obras.

Y por último tendríamos ya todo un ámbito mucho más heterogéneo de videojuegos (de rol, de aventura, de acción, de lucha, etc.) donde estos contenidos “podrían darse” pero únicamente si nosotros como jugadores diéramos pié a ello, en base a nuestras elecciones concretas durante el transcurso del juego.

En Fire Emblem ocurre algo similar a lo que se ha podido ver también en otros títulos de rol centrados de igual modo en el aspecto “social” de las interrelaciones entre un numeroso plantel de personajes, y que permiten además un alto grado de personalización de aquél o aquélla que vayamos a encarnar durante el transcurso del juego (como viene sucediendo de hecho en nuestro ámbito occidental con los clásicos RPG’s de Bioware, con la saga de Los Sims y también con otros títulos de digamos “mentalidad abierta”), pudiendo efectivamente llegar a darse situaciones Yuri en mayor o menor medida en función de nuestras elecciones concretas en el juego, por lo que podríamos ubicarlo perfectamente dentro de aquél tercer grupo de juegos antes mencionados. Es decir, donde el Yuri sería “posible”, sin ser ni lo principal ni lo secundario del juego, pero eso sí: sólo si lo propiciamos nosotros mismos con nuestras decisiones.

Podemos percibirlo tanto a nivel de diálogos entre determinados personajes muy llamativos que han habido a lo largo de la saga, con una presencia de sub-texto más que evidente en ciertos títulos, tal y como se ha debatido ampliamente entre los fans durante años (y no únicamente en lo concerniente al ámbito del Yuri, sino incluso también en el del Yaoi), así como por la posibilidad visiblemente manifiesta de que algunos personajes femeninos puedan llegar a acabar el juego como “pareja” formada (aunque sería discutible luego ya la intensidad de cada caso, pero eso quedaría a la interpretación de cada cuál), como muy especialmente también en todo lo que ha sido el ámbito del Fandom que se ha generado a lo largo de los años, con una intensa producción de material Yuri inspirado en los carismáticos personajes de la franquicia (con Lyndis y Florina, Heather y MiaÚrsula y Sonia, Ilyana y Mia, Lucía y Elincia, Florina y Serra, Heather y Nephenee, Jill y Mist o incluso Nino y Rebecca entre las parejas más recurrentemente formadas).

Todo ello en conjunto supone un interés más que suficiente en definitiva para atraer la atención del público yurista que guste de esta clase de juegos tan especiales y atractivos como son los JRPG tácticos. Seguro que no os arrepentirés en este sentido si le dáis una oportunidad a cualquiera de los últimos títulos de la saga, que son donde estas cuestiones han sido más evidentes y de hecho han dado más que hablar entre la comunidad gamer interesada en estas temáticas.

Finalmente y como despedida os dejo con una cuidada selección de fanarts (excluyendo deliberadamente los más “explícitos”, los cuales podréis encontrarlos en otros sitios a poco que busquéis) de entre los incontables que se han venido haciendo inspirados en esta inmortal saga. Espero que resulten de vuestro máximo agrado.

Anhelando tiempos mejores

Como sabemos el mundo del Yuri no es que esté atravesando precisamente por una de sus mejores épocas, para desencanto de muchos/as y verdadera preocupación de quienes más intensamente hemos disfrutado con sus grandes obras en el pasado.

No hace falta siquiera ser tampoco demasiado “veterano” en este mundillo, puesto que muchos aficionados jóvenes ya se dan cuenta con tan solo echar un poco la mirada atrás que irremediablemente les embarga una sensación de profunda nostalgia por el recuerdo de épocas mejores (y no demasiado remotas tampoco).

En el inolvidable año 2004 pudimos disfrutar de obras tan míticas para el público yurista como las dos primeras temporadas televisivas de Maria-sama ga Miteru, Kannazuki no Miko o Mai HiME. Poco después en el 2006 coincidieron de nuevo obras destacadísimas como Strawberry Panic!, Simoun, Kashimashi o la tercera temporada de Marimite, así como más recientemente en la estupenda campaña del 2009 pudimos disfrutar de Aoi Hana, Sasameki Koto y la cuarta temporada de Marimite, siendo éste quizá hasta el momento el último “gran año” que ha vivido el mundo del Yuri (en el ámbito del Anime, claro está, pues en el del Manga por fortuna la salud siempre ha sido buena), además de ser ese fructífero año 2009 el que precisamente vió nacer a nuestra publicación, por lo que su recuerdo siempre estará muy presente en nuestra memoria.

Desde entonces los y las yuristas hemos ido “sobreviviendo” a la cada vez más acuciante sequía de títulos verdaderamente notables con que la industria del manganime nos ha ido racionando, especialmente en el ámbito televisivo, en el que apenas uno o dos títulos de auténtico interés llegan cada año a ser capaces de figurar dignamente al lado de las obras míticas del pasado.

Bien es cierto que hoy en día podemos encontrar situaciones, personajes y hasta parejas Yuri en prácticamente cualquier obra de Manga o Anime, habiéndose “normalizado” muchísimo la situación del tratamiento de esta temática en comparación a como era en décadas anteriores, pero no deja tampoco de resultar frustrante el que, a pesar de ello, muy pocas veces se decidan los autores de Manga y los estudios de animación a tomárselo verdaderamente en serio y traten de desarrollar debidamente esas relaciones como a nosotros nos gustaría, más allá de los momentos puntuales y anecdóticos con que tan a menudo nos suelen obsequiar.

Por fortuna sigue quedándonos como último reducto el ámbito del Manga, que ve cada año aparecer decenas de obras de interés para alegría de los y las yuristas (con revistas temáticas dedicadas en cuerpo y alma a su difusión), con las que al menos poder saciar nuestras ansias de buenas historias y personajes verdaderamente interesantes, para quienes nos tomamos muy serio esta temática y no nos contentamos en absoluto con el chiste fácil, las situaciones forzadas o cualquier otro recurso habitual del fanservice más vulgar, rancio y manido.

A pesar de ello las dificultades siguen siendo muchas para los y las buenas yuristas de pro. Cuesta encontrar traducciones de obras Yuri o que tengan contenidos Yuri muy destacados, incluso en Inglés. De no ser por el meritorio trabajo que siguen llevando a cabo los grupos de Scanlation más fieles, activos y comprometidos con la temática de nuestros amores, pocas posibilidades en verdad nos quedarían de poder seguir disfrutando de estas obras tan especiales. Es por eso que debemos apoyarles y contribuir en lo posible por difundir su trabajo para así poner también un poco de nuestra parte, si queremos que todo ésto pueda seguir adelante.

Pero es en el ámbito del Anime como decía antes donde la situación se antoja aún más complicada si cabe: por las propias tendencias de la industria, por los perniciosos efectos de ciertas normativas conservadoras de carácter represivo que la han afectado en mayor o menor medida y, cómo no, también por la propia evolución en los gustos del “gran público” que en líneas generales hemos podido percibir en estos últimos años, con un más que evidente conformismo en los productos clónicos que una y otra vez se les ofrecen, así como una cada vez más inquietante falta de rigor y de exigencia mínima en aquello que consumen, que es lo que a título particular me parece más preocupante de todo ésto (el que uno no se dé cuenta que en realidad le están ofreciendo lo mismo una y otra vez, pero con distinto “maquillaje”).

Como sabemos desde hace años estamos inmersos además en un periodo de gran recesión económica a nivel mundial que acaba afectando a todo, incluso a aquéllos países que no viven estrictamente una situación de crisis como Japón, pero que acaban optando también por reducir costes en todo lo posible: con obras más cortas, con una política de apuesta “sobre seguro” (y consecuentemente tratar de “estirar el chicle” todo lo posible con aquéllas que han tenido éxito) y en dar por tanto menos oportunidades aún a aquellas obras que pudieran ser auténticamente innovadoras y arriesgadas en sus planteamientos o en las temáticas tratadas (que es donde el Yuri precisamente tiene mucho que decir).

Si ven que el público se conforma tan solo con que dos atractivos personajes femeninos de su obra se dediquen bonitas palabras, se den cariñosas “carantoñas” en determinados momentos puntuales de su serie o protagonicen juntas algún que otro momento picante puntual está claro que no van a precuparse siquiera de ofrecer algo más que éso en su siguiente producción (ni en la otra, ni tampoco en la que venga después).

En cambio si el gran público de manera visible muestra su rechazo por esa clase de contenidos (por ejemplo dando la espalda en términos de audiencia a unas determinadas series, o quejándose directamente en las webs oficiales de sus creadores, o generando corrientes de opinión contrarias en los grandes foros de la red) y demanda que en cambio se le dé espacio a tratar dichas relaciones de un modo serio, abierto y decidido, entonces los autores y los estudios de animación acabarán tomando buena nota de ello, pues de su público depende precisamente su propia supervivencia.

Como suele decirse a menudo todo esto es cíclico, por lo que lo normal (y más tratándose de un ámbito artístico como éste) es que antes o después acabe llegando un nuevo periodo de esplendor al mundo del Yuri, así como lo vivimos en el 2004 o en el 2009 especialmente en cuanto a Anime se refiere, y ello pese a todas las inconveniencias anteriormente señaladas. Lo malo es que quizá esté tardando mucho en llegar esta vez… pero es aquí precisamente donde los y las fans tenemos mucho que decir, y para ello resulta imprescindible que todos y todas pongamos algo de nuestra parte y nos hagamos oir.