GRANDES AUTORES – Kunihiko Ikuhara

Tras haber destacado anteriormente dentro de la sección de “Grandes autores” a una genial compositora como Yuki Kajiura y a un estupendo mangaka como Miyabi Fujieda, en esta ocasión (y por darle aún mayor variedad si cabe a esta serie de artículos) de quien me gustaría hablaros es de un reputado director de Anime, siendo además uno de los personajes sin duda más singulares e inclasificables que podemos encontrar a lo largo de las últimas décadas en este apasionante mundillo.

Kunihiko Ikuhara (también conocido con el sobrenombre de “Ikuni”) nació un 21 de Diciembre de 1964 en la localidad japonesa de Komatsuhima (Prefectura de Tokushima). Este gran amante de los gatos (una de sus aficiones favoritas es hacerse fotos con su preciada mascota) inició su carrera artística realizando los estudios de diseño gráfico en el Komatsu City College. En 1986 comenzó una larga relación profesional en las filas de la poderosa Toei Animation, que se prolongaría durante toda una década.

De su trayectoria en la compañía tenemos el trabajo en sus inicios como asistente del director Junichi Sato en seis episodios tanto de la primera serie de la franquicia Mapple Town Stories (1986) como luego después en otros tantos de su secuela (New Mapple Town Stories, 1987). También ocuparía labores de director asistente en la serie Akuma-kun (1989), de nuevo como director asistente en la película Magical Taruruuto-kun (1991) y director ya titular de un episodio de la serie Kingyo Chuuihou! (1991).

Pero sin duda su despegue definitivo le vendría con una obra mítica en la industria y que permanece viva aún a día de hoy en la memoria de los aficionados de todo el mundo: Sailor Moon (1992), de la que Kunihiko Ikuhara se encargó de dirigir 8 de los episodios de la primera temporada. Por cierto, esta primera parte llegó a tener hasta ocho directores diferentes, algo que sin duda llama bastante la atención pero que es relativamente habitual en las obras “mastodónticas” dentro del mundo del Anime.

Pensemos que para acometer series de cientos y cientos de episodios los grandes estudios de animación llegan a dividir sus efectivos en diversos grupos autónomos (con su propio director, animadores, etc.), trabajando en muchos casos simultáneamente para sacar adelante cada uno de ellos un “paquete” asignado de episodios del global de la serie. Por ello precisamente a menudo podemos percibir tanta diferencia de estilo y hasta de aspecto visual de un episodio a otro dentro de una misma obra, algo que se vió de una forma bastante clara en otros éxitos de la Toei como Dragon Ball, con episodios muy “dignamente” elaborados y otros en cambio que daban vergüenza ajena, por su pésima animación y torpe realización. Sailor Moon por desgracia fue otro conocido caso que sufrió las consecuencias de esta metodología habitual de trabajo de los grandes estudios en general y de la Toei Animation en particular.

Pero como suele ocurrir en estos casos, igual que llama poderosamente la atención del espectador un trabajo mal realizado, también lo hace por fortuna el trabajo que se sale de la media aceptable, aquél que brilla por sus propios méritos. Gracias a su buen hacer, Kunihiko Ikuhara vió cómo de ser un simple director ocasional de episodios de la primera temporada televisiva de Sailor Moon pasó a ser ya el director general de la serie a partir del episodio 14 de la segunda temporada. Es decir, salvo los primeros 13 episodios del discreto “relleno” de los hermanos alienígenas, de los que aún se encargaría Junichi Sato como director general del proyecto, que ya había liderado la dirección de la primera temporada. Así pues, Kunihiko Ikuhara se encargaría como decía a partir de ahí de todo lo que fue ya el destacado arco argumental de la Luna negra (episodios 14 a 43 de Sailor Moon R), aportando además su talento en tareas del storyboard (en 4 episodios), en tareas de dirección artística (episodio 68) y dirigiendo él personalmente también varios episodios (en concreto el 51, el 60 y el 61), así como la primera película de la franquicia, que llevaría por nombre también Sailor Moon R como la segunda temporada televisiva.

Y como suele ocurrir en estos casos cuando los grandes artistas van asumiendo más y más responsabilidades y van adquiriendo mayor confianza por parte del estudio como reconocimiento por todo su talento demostrado, al final todo ello inevitablemente acabaría dando sus frutos y lo mejor sin duda de Sailor Moon nos iba a llegar de la mano de su tercera temporada (Sailor Moon S), en la que disfrutaríamos de su arco argumental más serio y bien elaborado, con la inquietante y oscura historia de Hotaru de por medio y sobre todo con la imponente irrupción de las míticas Haruka y Michiru (la inolvidable musa que da nombre a nuestra revista). Ikuhara ya fue aquí el director general de toda esta estupenda temporada, consolidando su notable progresión en la saga de director puntual de episodios en la primera temporada a director general parcial en la segunda, hasta encargarse ya de liderar el proyecto íntegramente en la tercera (en la que también se encargaría de dirigir cuatro de los episodios, así como de tareas de storyboard en otros tantos de esa tercera temporada).

En la cuarta temporada, Sailor Moon SuperS, Ikuhara continuaría con la tarea principal de liderar el proyecto en su dirección general (encargándose además de la dirección de cinco episodios concretos de ese segmento), pero la última temporada televisiva de la franquicia (Sailor Moon Sailor Stars) no contaría ya con su buen hacer, puesto que Kunihiko Ikuhara abandonó la Toei en 1996 después de una larga trayectoria en la compañía (de nada menos que 10 años), para poder iniciar así otros proyectos personales que acrecentarían a la larga aún más su destacada carrera artística.

Una vez desvinculado de la poderosa Toei, Ikuhara dió rienda suelta a su creatividad y maestría en la puesta en escena liderando un sensacional colectivo formado por cinco grandes artistas bajo la curiosa denominación de BE-PAPAS, conformado por él mismo como director, Yoji Enokido (animador principal), Shinya Hasegawa (guión), Yuichiro Oguro (planificación) y la gran Chiho Saito (mangaka), que dió como fruto como bien sabréis la obra maestra llamada Shoujo Kakumei Utena.

La serie vió la luz en 1997, un año después de la publicación del fantástico manga de Chiho Saito, y gracias a su original planteamiento, la fuerza de su historia, su ritmo narrativo, su extraordinaria música, su peculiar escenografía y las extraordinarias relaciones que se daban entre el estupendo reparto de personajes, la serie rompió moldes en la época como pocas antes, influyendo además notablemente en otras producciones a posteriori. Ikuhara aportaría además de todo su talento para la dirección también su habilidad en la realización del propio storyboard del primer episodio.

Tras la inolvidable serie de Shoujo Kakumei Utena (del entonces modesto estudio J.C. Staff) dos años después habría de venir el que ha sido sin duda el proyecto más personal de Kunihiko Ikuhara a lo largo de su trayectoria: la espectacular película de Shoujo Kakumei Utena, Adolescence Mokushiroku. El film es (de nuevo) una obra maestra de la historia del Anime, hipnotizándonos con su genial puesta en escena y con el fascinante desarrollo de su trama (sin darnos además a los espectadores ni un segundo de respiro durante todo el metraje), y ello a pesar de ser una completa relectura de la serie original. No cabe duda que la mejor manera de poner el broche de oro a una serie genial es rematarlo después con una película también genial.

La relación estrecha que mantuvo desde entonces Ikuhara con la autora Chiho Saito se materializó también luego en algunas colaboraciones puntuales entre estos dos grandes artistas, como el manga The World of S&M (también conocido con el título The World Exists for Me). Por cierto, la ilustración de portada de la web personal de Ikuhara como podréis comprobar fácilmente por su reconocible estilo pertenece también a Chiho Saito.

Además de sus proyectos en común con esta gran autora, Ikuhara ha colaborado también con Mamoru Nagano en la novela Schell Bullet, firmando este trabajo ambos como co-autores.

A parte de sus destacadas contribuciones, casi siempre ligadas al ámbito del Anime, Ikuhara ha participado también en el manga Nokemono to Hanayome, de la autora Asumiko Nakamura, con la que ha venido colaborando desde el año 2006. Se esperaba que esta obra pudiera tener una continuación, pero tras una larga pausa desde el fín de su publicación en el 2007 no se había vuelto a tener noticias de ella hasta marzo de este mismo año 2011, fecha en la que se ha anunciado que finalmente se reemprendería la publicación del manga.

Es conocida también la cercanía de Kunihiko Ikuhara respecto a otro genio creativo como el gran Hideaki Anno del estudio GAINAX, para el que Ikuhara colaboró en la serie de O.V.A.s de Gunbuster 2 (2004) realizando el storyboard de su segundo episodio. Además, basta con echar un vistazo a la web personal de Ikuhara para comprobar cuál es el primer enlace que aparece en la sección de links: http://www.gainax.co.jp (antes incluso que la web de J.C. Staff, tan decisiva en su carrera).

De hecho a menudo se ha comentado que Hideaki Anno quiso en un principio que Ikuhara fuera el encargado en vez de él de dirigir la mítica serie de Neon Genesis Evangelion (1995), quedando Anno entonces en ese hipotético supuesto como una especie de supervisor general del proyecto por encima de lo que habría sido ya el trabajo puntual en la dirección por parte de Ikuhara. Pero al final ya sabemos cómo fueron los acontecimientos y ambos nos brindaron respectivamente su buen hacer en el terreno de la dirección: Hideaki Anno en cuanto a la célebre Neon Genesis Evangelion y por su parte Kunihiko Ikuhara en la rompedora Shoujo Kakumei Utena.

No cabe duda que siempre es mejor que dos artistas geniales “repartan” su talento creativo en dos proyectos diferentes, en vez de concentrar sus esfuerzos en tan solo uno, aunque a mí siempre me ha parecido en este caso concreto que a Ikuhara simplemente lo que no le apetecía era volver a estar de nuevo bajo las órdenes de alguien como en sus primeros trabajos en la Toei, pues en el 95 él había adquirido ya un “status” suficiente en la industria como para liderar por sí mismo los proyectos que se propusiera en adelante, como veríamos claramente poco después con Shoujo Kakumei Utena, sin duda su proyecto más arriesgado y personal (pues Ikuhara llegó incluso a formar parte del equipo de producción de tanto que confiaba en el proyecto, que como tantos otros tuvo no pocos problemas en su fase de pre-producción).

Resulta por cierto a este respecto bastante curiosa la anécdota entre estos dos grandes artistas que Hideaki Anno, tratando de “captar” a Ikuhara para que dirigiera su más emblemática creación, llegó a “bautizar” expresamente al mitico personaje de Rei Ayanami con ese nombre de pila precisamente en honor al personaje favorito de Kunihiko Ikuhara en Sailor Moon: Rei Hino, de la que es bien sabido que Ikuhara es un ferviente y devoto admirador. De hecho y por lo que parece lo es hasta unos extremos ciertamente sorprendentes, y que nada tendrían que envidiar a la devoción que pueden llegar a sentir los mayores otakus por sus personajes más fetichizados, pues por lo visto Ikuhara no ha tenido el menor reparo en llegar incluso a aparecer en público completamente caracterizado como la bella Sailor Mars (¡ejem!, ya sabéis, las excentricidades de los genios…)

Continuando con el repaso a su trayectoria donde nos habíamos quedado (tras la citada aportación a Gunbuster 2 en el año 2004), tenemos una nueva aunque breve aportación a la encantadora serie Nodame Cantabile (2007), en la que Ikuhara contribuyó con el storyboard y la dirección personal del Opening de la serie. Aquí os dejo el vídeo para que podáis disfrutar de este estupendo tema de apertura:

No podemos olvidarnos tampoco de su colaboración en el storyboard de un episodio de la original serie Soul Eater del año 2008 (en concreto para su episodio nº29), así como tampoco de la brillante forma como nos obsequió de nuevo al año siguiente, haciendo gala de toda su sensibilidad e impresionante talento artístico en una nueva colaboración para un opening del todo memorable, de los que sin duda han quedado grabados para siempre en la conciencia colectiva de los buenos aficionados al Anime. Estoy seguro que ya habréis adivinado a qué Opening en concreto me refiero.

Aquí os dejo el maravilloso tema de apertura de la serie televisiva de Aoi Hana, producida en el 2009 por J.C. Staff (el mismo estudio de su querida Shoujo Kakumei Utena), para el que Ikuhara se encargó del storyboard de su hermoso Opening.

La verdad es que en el mundo del Anime pocas veces se ve tanta clase reunida en tan solo minuto y medio:

Finalmente destacar la que ha sido hasta la fecha su última gran contribución a la industria del Anime: Mawaru Pengüindrum, una obra de nuevo rebosante de originalidad, encanto y con un diseño artístico casi insuperable, rasgos todos ellos como sabemos “marca de la casa” y que los fans esperamos encontrar siempre en todo trabajo en el que participe el bueno de Ikuhara.

 

En Mawaru Pengüindrum encontramos reunidos algunos de los elementos sin duda más característicos en la trayectoria de Ikuhara: la importancia decisiva de la psicología de los personajes, relaciones familiares de lo más turbulentas, la fantasía hábilmente entremezclada con la vida cotidiana y, cómo no, su singular devoción por los vistosos (y a menudo de lo más surrealistas) “numeritos” protagonizados por las llamativas heroínas presentes en sus obras: desde la mítica Usagi Tsukino, pasando por lo menos mítica Utena Tenjou y así hasta llegar a la reciente y encantadora Himari Takakura. Una obra en definitiva que, ya no sólo los fans de Ikuhara, sino todo buen amante del Anime de calidad en general no debería perderse por nada del mundo.

Y hasta aquí ha llegado este amplio recorrido por la extraordinaria trayectoria del genial Kunihiko Ikuhara. Ojalá podamos seguir disfrutando de nuevas y originales propuestas que este fantástico e inclasificable director nos pueda brindar en un futuro.

Publicado el mayo 17, 2011 en Grandes autores y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 5 comentarios.

  1. el argumento en top nerae 2 de gainax va de menos a mas a medida que avanza la historia a lo largo de las 6 ovas, sin decir que fue un mal cap la verdad es que mejor estuvieron mejor los que siguieron, ademas aqui no note el sabor suyo como si lo note en utena y sailor moon sin duda por lo gravitante que debio haber sido Anno sobre todo el proyecto, esto lo digo después de ver las 6 ovas por lo menos 3 veces. el soul eater esta pendiente y ya les dire a la gente de el blog michiru que tal ese cap en particular.
    el dato que nos das sobre Rei es muy bueno, igual Anno quiere hacer homenaje con la mitad de nombres de el anime como el apellido de rei y mari que aluden a destructores de la segunda gerra o el antiguo apellido de asuka que era como se apellidaba un director de la C.I.A ……
    en estos tiempos tan competitivos espero vuelva a hacer un trabajo completamente suyo como la peli de utena o los ya mencionados.

  2. Teddy :

    el dato que nos das sobre Rei es muy bueno, igual Anno quiere hacer homenaje con la mitad de nombres de el anime como el apellido de rei y mari que aluden a destructores de la segunda gerra o el antiguo apellido de asuka que era como se apellidaba un director de la C.I.A

    Al apellido de un director de la C.I.A. no, hacía referencia a la propia sede de la C.I.A., situada en la ciudad de Langley (estado de Virginia).

  3. gracias por la corrección

  4. Hola… Que bien encontrar también publicaciones sobre los personajes de detrás de las grandes obras mundillo del manganime, sin duda nuestro querido Ikuni, es un amigo entrañable del Yuri, y sobretodo de poner al límite a sus espectadores con planteamientos que cuestionan fácilmente conceptos como la moral, la amistad, y hasta el amor, eso me parece lo más destacable (entre un monto de cosas) del trabajo de este particular personaje, que como el mismo lo decía en los comentarios de Utena, Adolescence Mokushiroku, fue la oportunidad de dar a conocer como veía él al mundo en su propia adolescencia, como antes de entrar a la adultez, todo pareciere un mundo perfecto lleno de surrealismo, como una burbuja de jabón, que se rompe para dar paso al “mundo exterior” ( la edad adulta y todas las decisiones que conllevan) el miedo, la incertidumbre, pero a la vez tener la premisa de que no puedes evitar entrar en ese mundo, al que desde luego será más fácil llegar si tienes presente que el corazón no puede conservar por siempre esa pureza e inocencias innatas, y ahí encontrar alguien que te quiera acompañar en ese viaje es una dicha, y donde poco importa si esa persona es hombre o mujer (<3)

    Y bueno sin extenderme más, algo que parece evidente pero no he confirmado es la relación entre los personajes Yuri (Utena) y Masako (Mawaru) me parece un fino detalle de coquetería como dirían por ahí, para los fans del personaje, ya que Masako conserva la elegante dureza de Yuri, ¿Tienes idea de como se llegó a decidir darle esta apariencia al personaje y si se hizo con esa intensión?

    Por cierto, me recordaste la versión sexi de estas sailors, no tienen nada que envidiar a las actrices del live action (LOL) http://24.media.tumblr.com/tumblr_mbmv4rXrcZ1qdcdmpo1_r2_500.jpg

    Saludos🙂

  5. Hola Martina.

    Sí, lo de Masako con Juri está ampliamente aceptado que es una referencia directa de Mawaru Penguindrum a Shoujo Kakumei Utena, pero tan solo seria en definitiva una de las muchas que hay a lo largo de la serie (pues también tenemos referencias claras a otros personajes como Akio, Nanami y compañía), pero en cualquier caso tampoco creo que se puedan decir cosas tan a la ligera como a veces he leído por ahí como que Masako es poco más que un mero “refrito” actualizado de Juri, ya que más allá de la evidente similitud física de ambas si nos ponemos a analizar con detenimiento sus respectivos caracteres y sobre todos las diferentes motivaciones que las mueven a ambas éstas serían bastante diferentes entre sí.

    Hay veces incluso que se ha comentado en ese aspecto que serían más bien como versiones opuestas más que parecidas (siendo Masako una especie de “Juri oscura”), y no tan solo empleando a Juri como patrón de comparación único con Masako, sino incluyendo también en el “cócktel” a Kozue o a Nanami, por la recordada cuestión del deseo incestuoso hacia el hermano (que en el caso de Masako sería respecto de Kanba, por lo que no tendríamos ahí a ninguna Shiori con la que asemejarla respecto de la Juri original, que tanto admiramos los yuristas), así que en definitiva “parecidos” ambos personajes sí, desde luego, pero con muchas y notables reservas.

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